Las naves del programa Apollo se ponen en órbita a bordo del cohete Saturno 5. Una vez en órbita terrestre, el módulo de mando y servicio y el lunar viajan juntos hasta la Luna. El módulo lunar, con aspecto de araña, se separa de su compañero cerca de la Luna y desciende con los dos astronautas que van a pisar el satélite. El módulo de mando queda en órbita con el tercer miembro del equipo. Cuando el módulo lunar regresa, los astronautas se acomodan en el de mando, abandonan el lunar y emprenden la vuelta a la Tierra. La reentrada en la atmósfera la hacen a bordo de una cápsula blindada, que frena su descenso con paracaídas antes de caer al mar, donde es rescatada por un barco militar de Estados Unidos.